Un paseo por Palma modernista

Un paseo por Palma modernista

Entre los muchos atractivos de Palma de Mallorca, se encuentra un conjunto de edificios modernistas que llegaron a la isla a través de arquitectos catalanes, aunque también los arquitectos locales se unieron a esta corriente. 

Al igual que en muchas ciudades, a principios del s XX se desarrolla el ensanche de la ciudad tras el derribo de las antiguas murallas. En 1901 el ibicenco Bernat Calvet, ingeniero y urbanista, fue el encargado de proyectar este nuevo espacio de la ciudad que consistía en una serie de manzanas uniformes de forma radial y concéntrica. Esta nueva disposición estaba inspirada en el parisino Plan Haussman. Así es como algunos de los edificios nuevos de la ciudad se construyeron de la mano de arquitectos que seguían las tendencias europeas del art nouveau francés, modernismo catalán etc.

Como ya os comenté, en la entrada Gaudí y Barceló en la Seu,  el arquitecto catalán realizó trabajos de restauración en la catedral de la ciudad. Este hecho puso en contacto a muchos arquitectos con las tendencias que se estaban llevando a cabo en la ciudad de Barcelona y es así como los arquitectos locales y otros catalanes que fueron, llevaron la corriente del modernismo a la ciudad de Palma.

 

Grand Hotel

Situado en la plaza Weyler, fue el primer edificio modernista de la ciudad. Juan Palmer Miralles, un indiano que hizo fortuna en la industria del calzado en Uruguay, junto con el aristócrata Ferran Truyols, Marqués de la Torre, fueron los promotores de este hotel. Se Construyó entre 1901 y 1903 por el arquitecto catalán Lluís Domènech i Montaner y representa una de las obras más características del modernismo en la isla.

No solo fue el primer edificio modernista de la isla, sino que también se convirtió en el primer hotel de gran lujo a nivel estatal hasta la inauguración del Hotel Ritz de Madrid.

Con la Guerra Civil vino la caída del turismo y el hotel sirvió de residencia a soldados de la aviación italiana, hasta que en los años 40 se vendió y se convirtió en las oficinas del Instituto Nacional de Previsión. Posteriormente pasó a ser unos juzgados y oficinas del censo. Estos cambios supusieron la transformación y eliminación de muchos elementos decorativos exteriores para la adaptación de los nuevos usos, llevando al edificio a un estado bastante deteriorado.

La Caixa d’Estalvis i Pensions de Barcelona, compró el edificio. En 1987 comenzaron las obras de restauración intentando recuperar al máximo su estado original y así en 1993 se inauguró el CaixaForum Palma como centro de arte y cultura.

 

Forn des Teatre

Justo enfrente del CaixaForum y al lado del Teatro Principal se encuentra el Forn des Teatre. La reforma de este local se realizó en 1916 cuyo autor es desconocido para el hornero Jaume Alemany como se puede leer en el cartel.

Se trata de un bello ejemplo de la aplicación del modernismo a la decoración de un establecimiento comercial. Paneles de madera decorados con formas onduladas y elementos vegetales con un dragón como elemento decorativo central.

 

Can Casasayas

Seguimos muy cerca de los anteriores lugares, en la Plaza del Mercado donde hay dos edificios gemelos, Can Casasayas y la antigua pensión Menorquina, ambos separados por una calle.

Josep Casasayas Casajuana, maestro confitero propietario de la mítica pastelería Can Frasquet (hoy desaparecida como tal y reconvertida en restaurante y bar de copas), fue el promotor de estos edificios.

Se construyeron entre 1908 y 1910 en dos fases con una clara influencia gaudiniana. La primera fase, el edificio destinado a viviendas, se realizó bajo la dirección del arquitecto mallorquín Francesc Roca i Simó, que tuvo que abandonar el proyecto al trasladarse a trabajar a Argentina donde introdujo el modernismo. La segunda fase, el edificio que fue la antigua Pensión Menorquina, la llevó a cargo Guillem Reynés i Font que había trabajado también con Gaudí. (Ahora que hemos oído hablar tanto de la anterior pandemia, la gripe española, Guillem murió a consecuencia de este virus con 41 años).

La idea original es que ambos edificios quedaran conectados por un puente, cosa que el ayuntamiento de la ciudad denegó en 1909.

Francesc Roca fue gran admirador de Gaudí, a quien conoció en Palma cuando este estaba haciendo las obras de la catedral que a la vez estaba haciendo la Pedrera en Barcelona y se dice que ambos arquitectos  tuvieron puestas en común para respectivas obras.

 

Forn Fondo

Seguimos en la Plaza del Mercado. Otra pastelería llama la atención y compite en belleza con el Forn del Teatre, el Forn Fondo. De nuevo la decoración de estética modernista se ve aplicada a un establecimiento comercial. La fachada esquinera destaca por su vivo color y sus detalles vegetales en madera tallada y sus líneas curvas. La forja y el vidrio completan la decoración exterior de este precioso establecimiento.

Forn Fondo tiene una larga tradición ya que su origen se remonta a 1742 pero no es hasta 1911 que el establecimiento realiza las obras siguiendo la moda de la época, por lo cual es anterior al Forn des Teatre.

 

Can Roca

Continuamos a escasos metros de la Plaza del Mercat, y en la calle Sant Nicolau 20 se encuentra esta casa que llama la atención por su verde balconada, Can Roca. Se trata de otra construcción del arquitecto Francesc Roca, seguramente para su familia, construida en 1907 sobre una estrecha parcela. Como ya he destacado, su balconada cubierta es lo más representativo junto con la cerámica y los trabajos de forja que la acompañan.

 

Edificio Paraires

En la Calle Paraires, muy cerca del conocido Paseo Born, está el Edificio Paraires, del mismo arquitecto que la anterior, Francesc Roca i Simó. Al igual que Can Roca, destaca por sus balcones decorados rematando el chaflán. Piedra, vidrio y forja son los materiales utilizados para decorar, y si nos fijamos, se repite un patrón similar en la forja que en Can Roca solo que aquí invertido y más elaborado.

 

Can Corbella

Muy cerca del Ayuntamiento, en la Plaza Cort está Can Corbella. Construido a finales del XIX, se trata de un edificio Neo-mudéjar que representa la transición al modernismo. Fue proyectado por Nicolau Lliteras como vivienda plurifamiliar y bajos comerciales.  Destacan las vidrieras policromadas de los bajos enmarcadas en arcos de herradura, la madera tallada que cubre toda la parte superior ondulada y una pequeña torre octogonal en la parte superior.

 

Can Forteza Rey

Llegamos a la joya modernista de la ciudad, Can Forteza Rey. Situado muy cerca de la Plaza Mayor, este edificio se ha convertido es uno de los símbolos turísticos de Palma. Data del 1909 y su promotor, propietario y diseñador no fue un arquitecto sino un joyero, Lluis Forteza Rey con la ayuda del arquitecto Josep Alomar.

Se construyó como edificio de viviendas que habitaron miembros de la misma familia y donde su hermano puso su clínica dental como aun puede verse en el letrero de una de las tribunas.

Claramente se ve una gran influencia de Gaudí, sobre todo de la Casa Batlló. La parte superior de la fachada está completamente decorada con trencadís. El padre de Lluis era orfebre y trabajó en la catedral de Palma, por lo que seguramente colaboró con el arquitecto catalán realizando el baldaquino, así que muy probable que Lluis conociera a Gaudí personalmente.

Muchos elementos decorativos hacen  de este edificio una joya arquitectónica, la cerámica, las decoraciones florales, las decoraciones en forja, las ventanas algunas ovaladas y todas diferentes en cada piso, por no hablar de la monstruosa cabeza con dos dragones que hay  en el balcón donde se anuncia la antigua clínica dental.

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Almacenes El Águila

Al lado de Can Forteza Rey, como si uno fuera la continuación de otro, está el antiguo edificio de Almacenes El Águila. Fue construido en 1908 por el prestigioso arquitecto local Gaspar Bennàssar i Moner para albergar los míticos almacenes El Águila que estaban presentes en muchas ciudades españolas.
Al ser un local comercial y requerir mucha luz natural en el interior, se colocaron los grandes ventanales soportados con una gran estructura de hierro ornamental enmarcado de azulejos marrón verde y blanco. Piedra, vidrio y forja completan la decoración del edificio.
Actualmente hay una zapatería en el bajo y los pisos superiores están habilitados como pisos turísticos.
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Can Cetre

Muy cerca de ambos edificios anteriores está Can Cetre, también propiedad de la familia Forteza, de José Forteza. Data de 1904 como indica en su puerta pero de arquitecto desconocido.
De este edificio destaca el mirador de madera y el bajo comercial que mantiene los detalles  en madera y cerámica.

 

Casa de les Mitjes

Ubicada en la calle Colom, aquí es donde Lluis Forteza Rey tuvo su taller de joyería. Se trata de una reforma que el mismo proyectó en 1906 en la casa donde antiguamente había una mercería por eso aún se le conoce por «la casa de las medias» (mitjes).
Destacan las incrustaciones de cerámica y los originales ventanales angulados.
El bajo comercial destaca por el trabajo de madera con decoraciones florales y líneas onduladas.

 

 

Can Barceló

En la Plaza del Cuadrado, se encuentra el edificio de viviendas Can Barceló.
Proyectada por el arquitecto local Bartomeu Ferrà entre 1901 y 1904. Destaca su decoración en cerámica de figuras alegóricas de las artes, la ciencia, la educación, la música…obra de Vicenç Llorens.

 

Can Coll

Muy cerca de la Llotja está Can Coll. Construida entre 1906 y 1907 por Gaspar Bennàssar i Moner y Jaume Alenya Guinart. Este edificio esquinero destaca por sus decoraciones en piedra, su tribuna vidriada y las barandillas de forja.
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Hostal Cuba

En el animado y bohemio barrio de Santa Catalina está el Hostal Cuba.
Rafael Juan Roca
, emigrante original de Santa Catalina, volvió a Palma con fortuna. Compró varias casas que derribó para construir su vivienda particular. Este edificio data de 1904 y fue construido por el arquitecto Gaspar Reynés i Coll.

La familia  vivió aquí hasta la Guerra Civil cuando decidieron venderlo y pasó a convertirse en el Hostal Cuba, que se convirtió en un hotel frecuentado por marineros y pescadores que pasaban aquí temporadas. Su bar empezó a ser muy frecuentado por locales y turistas convirtiéndose en un referente de la isla.

 

Ferretería La Central

También en el barrio de Santa Catalina se encuentra este establecimiento comercial, Ferretería La Central. Construido el edificio como vivienda de dos pisos y bajo comercial, destacan sus decoraciones en piedra y la fachada enmarcada en una orla con detalles florales y líneas curvas.

 

Can Segura

Dejamos el barrio de Santa Catalina para ir a pleno ensanche de la ciudad, a la Avenida del Conde de Sallent 2. Haciendo esquina está Can Segura obra de Francesc Roca i Simó en 1908.

Este edificio, a medio camino entre el modernismo y el art Déco destaca por su verticalidad. Su chaflán está compuesto por miradores y decoraciones realizados en piedra combinados con pequeños detalles en forja.

 

Hotel Ciutat Jardí

Dejamos ya el centro de Palma para ir hasta el barrio de Coll d’en Rabassa, en la costa donde está el Hotel Ciutat Jardí.
Se trata del hotel en funcionamiento más antiguo de Palma. Fundado en 1921 por Bartomeu Ferrà y proyectado por Gaspar Bennàssar. La construcción sigue las corrientes artísticas de la época, historicista con toques modernistas y cúpula con tendencia neo-árabe.
Aparte de ser histórico por ser el hotel más antiguo en funcionamiento también fue el primer hotel de la isla dirigido por una mujer, Maria Fullana Puig.

 

Toda la cerámica utilizada como decoración de los edificios modernistas procedía de la fábrica La Roqueta de Palma. Su creador fue Pedro Aguiló Cetre y estuvo activa de 1897 a 1918. Algunas de sus piezas llegaron hasta Barcelona a la Casa Batlló de Gaudí.

*Como siempre en este blog, os hablo de lo que yo he visto por lo que seguramente me haya dejado algún edificio por citar que no estaba en mi ruta. Si sabéis de alguno más no dudéis en dejármelo en comentarios.

 

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